domingo, 8 de marzo de 2009

Violencia Intramuros

Aunque los casos de Estados Unidos son los más difundidos, por la magnitud de los mismos, en México la violencia dentro de las escuelas se están volviendo más comunes.


Y no estoy hablando de las Universidades.  La violencia se está presentando en escuelas de Educación Primaria y Secundaria, con niños de menos de 15 años.


En You Tube se pueden encontrar cantidades de vídeos grabados por los
mismos alumnos con sus teléfonos, en donde se pueden ver peleas tanto falsas como reales.


Además de las peleas, existe el acoso de parte de otros compañeros, camorristas y buscapleitos que no saben hacer otra cosa que estar intimidando a los demás, y que solo tienen de dos sopas: o se juntan con el acosador, o terminan siendo brutalmente agredidos, física y emocionalmente.  Los noticiarios locales nos dan cuenta de casos en los que los agredidos terminan en el hospital, con fracturas y conmociones, llegando a casos extremos de suicidio (ya hubo un caso en Estados Unidos y otro en México).


Hace pocos días, la secretaria de Educación Pública, Josefina Vázquez Mota , que es Licenciada en Economía, no en Educación, reconoció que existen agresiones en las escuelas (reconocimiento que llega con unos años de retraso).  Declaró que ya se están construyendo estrategias para “evitar dicha conducta particularmente desde bachillerato”.


¿Es que la señora no se da cuenta que el problema es desde la Primaria?


Le explico.  En México, la educación tiene los siguientes niveles:


1- Preescolar.  3 años.  Para niños de 3 a 5 años.
2- Primaria.  6 años. Para niños a partir de los 6 años.
3- Secundaria. 3 años. A partir de los 12 años de edad.
4- Preparatoria o Bachillerato.  3 años.  Desde los 15 de edad.
5- Educación Superior.  Para que todos los que terminen el bachillerato tengan estudios profesionales.


Así, le pregunto: ¿de qué sirve combatir un problema en bachillerato, si el origen es en la primaria?


Luego, en una reunión con los Secretarios de Educación de los Estados de la República, “…aprobaron… el acuerdo de que las universidades tecnológicas apoyen su oferta educativa para que, además del nivel de técnico superior universitario, impartan planes y programas de licenciatura.”


Vuelvo a preguntar, ¿de qué sirve plantear soluciones en la Universidad, si el problema está en la primaria?


Es lo malo de tener en los cargos importantes a gente que no tiene la menor idea de lo que hace.


Pero bueno.  Encontrar las causas de estos comportamientos violentos resulta ser una tarea de titanes, ya que para cada persona hay diferentes.


Pero podemos establecer como principales al ambiente en el que se vive, a la educación por parte de los padres, la falta de interés de parte de los educadores, y la información mal encauzada a la que tienen acceso con ayuda de la tecnología.


El ambiente, seamos realistas, es difícil de elegir e imposible de controlar.  Podemos prohibir a nuestros hijos salir a jugar a la calle sin nosotros, llevarlos y traerlos de la escuela, acompañarlos a la tienda y la papelería, pero no toda la vida.  Porque en algún momento se toparán con la realidad, diferente de lo que viven en casa.


Y no estoy completamente de parte de los que dicen que hay que dejar que se topen de frente con la vida de pequeños, para que de grandes sepan salir adelante.  Más de alguno se ha quedado en el camino.


Los adultos, padres de familia, tenemos la obligación de educar a nuestros hijos en las buenas costumbres, el respeto a los demás y a uno mismo, los límites y el uso responsable del libre albedrío.


Y debemos supervisar sus actividades, advertirles con honestidad de las consecuencias de sus acciones, buscar un ambiente lo más sano posible, y enseñarlos a que nos tengan confianza, dándoles respeto y validez a sus palabras.


Ya no estamos en las épocas en las que el señor de las cobijas se llevaba a los niños.  Ahora los niños saben que el señor de las cobijas no tiene casa, porque no trabaja.  Ahora los niños saben cómo se hacen los hijos, y cómo no se hacen.


No queda más opción, porque en la escuela, los educadores solamente se enfocan en el cumplimiento del plan de estudios, dejando por un lado, llenándose de telarañas, la enseñanza de los valores universales.


Y eso cuando se enfocan.


Pero de esto trata la siguiente entrada.

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