lunes, 9 de marzo de 2009

Profesionales de la Educación.

Provengo de un entorno bastante educativo.

Mi padre fue profesor de primaria durante 30 años.

Mi madre dio clases durante 35.

Mi esposa lleva 13 años haciendo lo mismo.

Una tía, hermana de mi padre, fue maestra en su pueblo por 5 años.

Mi madre estudió, mi padre trabajó, mi esposa estudió y trabaja, mi hijo mayor estudia y yo estudié, en la misma escuela, que es una escuela Normal, de esas que hacen maestros. Yo no hice la carrera.

Durante un ciclo escolar, trabajé en una escuela, otra, en donde era el encargado del mantenimiento del equipo de cómputo, el sonido ambiental, y todos los aparatos necesarios para las clases.

Así que tengo bastantes conocimientos del tema.

El nivel educativo en México está descendiendo de manera alarmante. Los contenidos de los libros de texto que mi padre usaba para dar clases en quinto año de primaria, aparecen apenas en los libros de Enseñanza Superior.

Lo que antes era parte importante dentro del plan de estudios, ahora ya ni aparece.

La vocación que tenían los educadores es cosa del pasado.

Los alumnos de la Escuela Normal de Jalisco, protestan cada semestre para exigir que las plazas les sean entregadas de forma automática, y que el promedio mínimo aprobatorio baje. Exigen se les respete su mediocridad y se les premie, para hablar claro.

Lo peor del caso, es que las autoridades educativas les permiten sus desmanes, les revalidan las materias perdidas cuando se van a la huelga y los muchachos no pierden una décima en sus calificaciones por no ir a clases.

Al final, son ellos los que, estando al frente de un grupo, dan las clases de cualquier manera, cuando las dan, ya que frecuentemente asisten a las juntas sindicales, que no son sino más demagogia que hace que les paguen sin trabajar.

En el caso de los alumnos de Escuelas Normales Particulares, la situación es diferente en cuanto al nivel educativo que adquieren en la escuela, ya que no hay tanta pérdida de tiempo y sus conocimientos son mayores.

Sin embargo, una vez instalados en algún colegio, frente a un grupo, en lo único que piensan es en encontrar una plaza en el sistema educativo oficial, y descuidan al grupo que tienen a su cargo.

Sin ir más lejos, de septiembre a la fecha, en el colegio de mi hijo ya se han salido cuatro maestras, porque obtienen una plaza.

La diferencia entre las escuelas particulares y las oficiales no es el sueldo, que es similar, ni las prestaciones, que son prácticamente las mismas.

Los puntos en los que difiere un sistema del otro son, a saber, dos: que en el sistema oficial no hay reuniones fuera del horario, y que pueden optar por entrar al sindicato, en donde están sin cumplir con su función, que es enseñar.

Es decir, se convierten en políticos de segunda, que solo buscan un hueso para roer mientras los alumnos se van, como siempre, al carajo.

Porque a las claras se ve que la educación de los niños es algo que termina por estorbar. Si aprenden bueno, y si no, pues que con su pan se lo coman.

Y mucho menos intentar darles algún tipo de formación de valores. Para eso están sus padres, claro. Porque a los maestros les pagan por enseñar de acuerdo al plan de estudios, no para decirles a los niños como salir adelante en este mundo, en el que lo mismo pueden encontrarse con un campo de tulipanes que con el vertedero municipal.

En un caso de agresión física cometido contra una menor de 13 años, aquí en Guadalajara, la pequeña relataba a los medios que pidió ayuda al maestro, que estaba presente en el salón, y que éste se limitó a decir “yo ya me voy”, mientras recogía sus bártulos y se iba tan campante.

Ya luego le darán su medalla los del sindicato.

Entonces, si los educadores están mal educados, ¿quién podrá defendernos?

(El Chapulín Colorado no, por cierto)

En fin, sigo en la próxima entrada.

Suerte.

3 comentarios:

Fraga dijo...

inches maestro balines: no contaban con su astucia!!!

si no el Chapulín, habría que revivir al enmascarado de plata!

: )

gracias por pasar por mi blog!

Fraga dijo...

inches maestro balines: no contaban con su astucia!!!

si no el Chapulín, habría que revivir al enmascarado de plata!

: )

gracias por pasar por mi blog!

Héctor dijo...

Y espérate al siguiente post, que viene peor