miércoles, 3 de junio de 2009

Festival de la Torta Ahogada en Guadalajara.

Por invitación de mi amigo Emilio, gobernador de Jalisco, acudí con mi hambrienta familia a la Plaza Tapatía este domingo 31 de mayo de 2009, para sumarme a la fiesta y embarrarme de salsa participar en el Festival de la Torta Ahogada, en el que se darían cita la mayoría de los torteros de Guadalajara, así como una gran cantidad de taquerías.

Todo ésto para promover el consumo de carne de cerdo, que ya se les estaba echando a perder que tan afectado se vio con esto de la influenza humana A H1N1.

La cuestión era que el consumo sería gratuito, y que además se rifaría una casa. Felicidades al maldito suertudo que se la ganó.

Acudí pues, con mi familia, que no había comido nada en tres días, para hacer hueco, al punto de reunión.  Nos fuimos en proletario autobús, porque entre las obras del centro, y la afluencia del evento, imaginé que sería punto menos que imposible estacionar el vochorno a menos de 20 cuadras del lugar del siniestro.

Llegamos por el poniente de la plaza, y ya desde lejos se notaba que la invitación había sido para todos: en lo que le contamos a la primera fila, estaban pacientemente formados más de 973 personas, todas bajo el rayo del sol y esperando turno para el boleto para la torta o los tacos.

Esa era una fila.  Ahora multiplíquenlo por cuatro, porque eran cuatro filas.

Ahora tomemos en cuenta que la fila avanzaba a razón de una persona por minuto.

Ahora tengan en cuenta que a las tres de la tarde que me retiré las filas seguían igual de largas…

Según cálculos de los que saben, se repartieron 80,000 tortas y 27,000 órdenes de tacos.

Más los que no comimos ahí… porque tengo que confesar algo: nos fuimos a comer al mercado.

Y nos compramos una guitarra.

Y tomamos agua fresca.

Y casi convenzo a mi señora para que me compre una parejita de Agapornis.

Pero costaban 90 dólares la parejita.  Sin jaula, ni bebederos, ni palito, ni comida, ni periódico, ni nada.

Cabe resaltar, volviendo al asunto, que solamente estaban los de las tortas Chava, El Güero y otras más, así como unas seis taquerías.  Lo que definitivamente no es ni el 1 por ciento de la tradición tortera ni taquera de Guadalajara.

El Gober no fue, y que bueno, porque me sigue cayendo mal.

Los que sí estuvieron presentes fueron los partidos políticos, diciendo que eso era un acto político ???????, y repartiendo flores ????? y haciendo escándalo.

¿Las imágenes?

En el siguiente post.

Suerte.

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