sábado, 13 de junio de 2009

Solo por aclarar

Es bastante triste lo que pasa en Hermosillo, la pena de las familias es tremenda.

También resulta deplorable lo que se descubre de la ineficiencia de las autoridades.

Pero creo que nosotros, como mexicanos pensantes, críticos y criticones, debemos darle su justo tamaño a las cosas.

Entre los vecinos, se escuchan los lamentos, las críticas al gobierno por permitir que una familiar de la ahora primera dama sea de las dueñas de la guardería…

Una guardería que existe desde antes que la ahora primera dama comenzara a serlo.

Hay irregularidades, cierto.  Las hay en todas las guarderías y escuelas del país.  Sin excepción.

Hay influyentismo… Según sea el caso, que igual puedes conocer al Secretario de Educación Y poner una escuela, o conocer al Secretario de Educación POR haber puesto una escuela, o conocer al Secretario de Educación PARA poner una escuela.

En todo caso, los responsables son los que, a través de los años, han dado su aval para que esa guardería, y todas las que no cumplen cabalmente las normas, sigan funcionando.

Otra cosa, muchas de las trabajadoras de esa guardería, así como sucede en todas las guarderías del país, tienen a sus hijos en su lugar de trabajo, y las de Hermosillo, según se sabe, hicieron lo que tenían que hacer: sacar a los infantes a su cargo.  A sus hijos los sacó otra persona…  A casi todos.

Y no todas salieron.

El gobierno hace humaredas por aquí y por allá.

Que si Fuenteovejuna.  Que si nadie.  Que si el aire acondicionado.  Que si la lona.  Que si el calor.

¿Culpables? Todos y ninguno.  O más bien todos.  También tú.  También yo.

Que nadie sabía, que todos sabían.  Supieron ayer…  Se sabía desde el 2005…

Luego, que si él, que si ella.  Que sale uno, que sale otro.  Todos fuera.

Todos y nadie. 

En la web Sacatrapos, se reúne una gran cantidad de dibujantes de los principales diarios de México.  Allí, suben sus ilustraciones y hacen comentarios a las notas sobresalientes del día.

Sin embargo, en los últimos días se han dedicado a cartonear el asunto de un solo lado:  Lleva a tus hijos a las guarderías y saldrán quemados.

Está bien, todos hacemos pipí y popó, pero hay que saber dónde está el baño.

Hablar por tener boca es fácil.

Comprender de qué se está hablando es más difícil.

Vamos, que yo tengo un hijo en una guardería del Seguro Social, y no tengo el menor temor de que algo le vaya a pasar.

Y miren que acostumbro ser fatalista, pesimista, negativo y catastrófico.

Y criticón antes que crítico.

Pero no me pongo a culpar al actual gobierno por lo que hizo mal el anterior.  Si acaso los criticaré por no ponerse a revisar cada escuela, cada casa, cada construcción, cada río y cada lago, cada barranca, cada metro de cableado, cada techo de cada casa, cada extintor y cada pared…

Como nunca nadie lo ha hecho.

Les pregunto a todos: Cuando van a inscribir a sus hijos en la escuela, colegio, instituto, academia, guardería, o lo que sea, en donde aprendan x, y ó z cosa, ¿Revisan el edificio de arriba abajo?  ¿Piden copia de los planos?  ¿Confirman salidas de emergencia, así como su funcionalidad y accesibilidad?

Yo tampoco…

De hecho, hace un par de días descubrí un extintor de incendios caducado en la escuela del más grande.  Pero como está lejos de su salón…

Así que no podemos quejarnos así como así.  Si algo no nos gusta, hay que mover el trasero las manitas.  Si no estamos de acuerdo con alguien, hay que decírselo, y decirle por qué, y en qué, y qué proponemos.

Y si no nos escucha porque es su costumbre sentirse omnipotente, hacer lo necesario para que nos escuche.  Y hacerle ver que su actuar no es el correcto.

Y pensar, y ser proactivos, no ser quejumbrosos de sofá, que eso cualquiera lo hace.

Y no, hoy no voy a enlazar a Anulo mi voto.

Ups… se enlazó en automático.

Suerte.

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